
Ayer estuve en la Caja Mágica. Las instalaciones son extraordinarias y espectaculares. He visitado muchos recintos deportivos y he de decir que éste se lleva la palma. Pero es una vergüenza que su disfrute íntegro esté vetado para la inmensa mayoría de los mortales durante la celebración del Madrid-Open de tenis.
Es una vergüenza que durante esta semana en Madrid el deporte sea mucho menos que secundario. No soy un experto en la materia, pero desde luego cuando veo por televisión partidos de otros torneos internacionales, en ninguno de ellos la mitad de la grada está destinada a palcos VIP. En todos un parte de la grada sí cuenta con esas “boxes”, cosa que creo está bien, pero la mayoría del espacio está destinado a asientos de público general, con distintos precios, pero público que pasa por taquilla. Me parece bochornoso que en el torneo de Madrid el acceso a la mayor parte de las instalaciones estén vetadas para quienes no portan pulserita o acreditación.
Comparto que un evento de estas características haya que explotarlo desde el punto de visto comercial, pero los límites del mercantilismo en Madrid superan con creces lo tolerable. Que no haya prácticamente entradas disponibles (a pesar de sus altos precios) porque la mayor parte de la grada está reservada para los supuestos VIP y que durante la mayoría de los partidos esos asientos estén vacíos, no creo que dé una buena imagen de ese Madrid por y para el deporte que se quiere vender.
No opino desde el clásico revanchismo clasista, es un hecho que el deporte es lo último durante estos días en Caja Mágica: Viva Madrid 2016